La séptima edición del Luísa Villalta premia ocho proyectos por la igualdad
El VII Premio "Luísa Villalta" a proyectos por la igualdad, convocado por la Diputación de A Coruña, recibió este año 22 solicitudes
Las ocho propuestas escogidas por el jurado de esta edición recibirán una ayuda de hasta 12.500 euros
Estos proyectos "no solo visibilizan desigualdades; también proponen herramientas y relatos nuevos para combatirlas", destaca la diputada de Igualdad, Sol Agra
El VII Premio 'Luísa Villalta' a proyectos por la igualdad, convocado por la Diputación de A Coruña, recibió este año 22 solicitudes. De este total, el jurado seleccionó ocho propuestas que serán distinguidas en esta séptima edición con una cuantía máxima de 12.500 euros. "La edición de este año confirma que la igualdad está siendo un motor creativo de primero nivel", destaca la diputada de Igualdad, Sol Agra Tuñas.
El jurado, presidido por Agra, estuvo formado por los vocales Adrián Manuel Gonçalves Barbosa, María Victoria Rivadulla Conde y Daniela Ferrández Pérez, actuando como secretaria Manuela Muñiz Souto, jefa del Servicio de Acción Social, Cultural y Deportes de la institución provincial.
Valoraron especialmente la coherencia metodológica, la calidad artística y el fuerte impacto social de las propuestas premiadas. "Muchas de ellas están pensadas para llegar a centros educativos, colectivos feministas, espacios culturales o comunidades locales, multiplicando así su efecto", destaca Ería.
Estos proyectos "no solo visibilizan desigualdades; también proponen herramientas y relatos nuevos para combatirlas", enfatiza la diputada. "ES especialmente relevante que buena parte de las propuestas recuperen historias de mujeres que quedaron fuera de los relatos oficiales. Recuperar esas voces es un acto de justicia y también una forma de educar las generaciones más nuevas en la memoria democrática y en la igualdad", concluye.
Los proyectos premiados
— Espontaneadas, de Martela Films, S. L. Recibe 12.500 euros. Se trata de un proyecto audiovisual de alta calidad, con un enfoque feminista sólido, rigor histórico y clara vocación educativa y social. La propuesta destaca por la profesionalidad del equipo, por la coherencia metodológica y por la relevancia cultural y territorial. El equilibrio entre memoria histórica, creación artística y acción pedagógica conviértela en una de las iniciativas más completas en su ámbito. El proyecto resulta necesario en la tarea de recuperar y construir una historia en femenino, ampliando el conocimiento sobre el pasado más allá de relatos oficiales que excluyeron a las mujeres.
— La dictadura es un señor con bigote, de María Montserrat Fajardo Pérez. Recibe 12.467 euros. ES un proyecto necesario para divulgar las consecuencias de la dictadura desde un enfoque de género y contribuir a la construcción de una ciudadanía democrática. La investigación de las causas judiciales contra mujeres y el estudio de la misoginia estructural del franquismo convierten esta propuesta en una herramienta única para comprender la raíz histórica del machismo contemporáneo. Destaca por la capacidad para fomentar pensamiento crítico en la juventud y contrarrestar discursos antifeministas y antidemocráticos que proliferan en las redes sociales.
— Girando el rosa, de Diana Fajardo Rama. Recibe 12.500 euros. ES un proyecto necesario para dar voz en primera persona a mujeres que padecieron o padecen cáncer de mama. Los objetivos están claramente definidos y la voluntad de romper estereotipos y contribuir al bienestar de estos colectivos resulta fundamental. Combina rigor, creatividad y una perspectiva feminista que le permite abrir espacios de diálogo e influir positivamente en la percepción social de la enfermedad y en la atención a las pacientes.
— No precisamos perdonar, de Eugenia Manuela Sanmartín Alonso. Recibe 12.500 euros. Propuesta cultural bien fundamentada y necesaria, que recupera un episodio de violencia institucional contra las mujeres y lo sitúa en el centro de la creación escénica contemporánea. La obra articula memoria histórica, crítica feminista y discurso reparador, generando preguntas sociales relevantes y abriendo espacios de reflexión colectiva.
— No damos puntada sin hilo, de Chiripa Producciones, S. L. U. Recibe 12.500 euros. Proyecto audiovisual muy sólido, profesional y profundo, con una perspectiva feminista que atraviesa tanto el contenido como el proceso de producción. Destaca por la capacidad para visibilizar el trabajo de las mujeres en múltiples planos —creativo, técnico, de cuidados y de memoria cultural— y por la conexión con el tejido teatral gallego, con la autoría femenina y con la tradición de las modistas.
— En lucha. La voz de las mujeres en la oposición antifranquista, de Mazarelos Sociedad Cooperativa Gallega Juvenil. Recibe 12.500 euros. ES un proyecto maduro, bien fundamentado y socialmente necesario, que aporta una perspectiva feminista a la memoria de la Transición y visibiliza el papel de las mujeres en el movimiento estudiantil gallego. Destaca por la solidez metodológica, por la coordinación entre entidades culturales y académicas y por su vocación de transferencia social mediante el acceso abierto. La apuesta por la memoria oral, por la producción audiovisual en gallego y por la creación de recursos para públicos diversos lo convierte en un instrumento valioso para centros educativos y entidades feministas.
— Salud, placer, república y tierra en malva, de Feitoría Verde Sociedad Cooperativa Gallega. Recibe 12.500 euros. Proyecto necesario para recuperar y divulgar la figura de Lola Ferreiro como referente feminista. El conocimiento de su trabajo a favor de la igualdad constituye una herramienta fundamental para fortalecer una conciencia feminista. La propuesta destaca por la metodología rigurosa y afectiva, por la fuerte raíz comunitaria y por la capacidad de armar un proceso colectivo que combina archivo, cuidados y acción política.
— Tecelás de la tierra. Semillas con memoria y futuro, de Tania Merelas Iglesias. Recibe 12.281,50 euros. Se trata de un proyecto altamente coherente e innovador, vinculado a la igualdad de género desde un enfoque ecofeminista claro y fundamentado. Combina saber tradicionales, participación ciudadana, cultura y cuidados en una propuesta sólida que empodera a las mujeres, fortalece redes comunitarias e introduce nuevas prácticas educativas y culturales en las bibliotecas públicas.
