Valentín González Formoso destaca el reconocimiento internacional del Festival de Ortigueira como “emblema de la cultura celta”
El Festival Internacional del Mundo Celta de Ortigueira cumple medio siglo de historia con el apoyo de la Diputación de A Coruña
La Plaza Isabel II acogió esta tarde el acto inaugural de la 50ª edición del Festival Internacional del Mundo Celta de Ortigueira, un evento declarado de Interés Turístico Internacional que, durante cuatro días, convertirá de nuevo a esta villa de la comarca del Ortegal en la capital mundial de la música folk.
El presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, participó junto al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, el alcalde, Valentín Calvín, a las diputadas provinciales Natividad González y Cristina García y otras autoridades, en la apertura oficial del festival, donde destacó el papel fundamental de Ortigueira como referente cultural y "símbolo vivo de la tradición celta".
En su intervención, Formoso trasladó sus enhorabuenas a todas las personas, entidades y voluntarios que hacen posible que, durante unos días, Ortigueira se transforme por completo para acoger millares de visitantes, músicos y curiosos que comparten algo más que música, "un espíritu de convivencia, identidad y comunidad que une a las naciones celtas a través del tiempo".
En este sentido, subrayó la proyección internacional de este evento: "Hace unos meses, en un viaje la Irlanda para colocar la primera señal del Camino Celta la Santiago, varias personas me hablaron de Ortigueira como una cita obligada para los amantes de la música celta. Sentí un profundo orgullo, de ser gallego y de saber que el nombre de Ortigueira sola con fuerza en los lugares más emblemáticos de la cultura celta europea".
El presidente provincial subrayó también la relevancia de esta edición número cincuenta, en la que se rinde homenaje a los suyos orígenes y a las personas y entidades que hicieron posible el nacimiento del festival, como la Escuela de Gaitas de Ortigueira y Xavier Garrote, que puso en marcha el evento hace medio siglo. "De aquella primera edición quieta poco en la forma, pero mucho en la esencia. El espíritu, la pasión por la música, la voluntad de compartir y de preservar una identidad común siguen intactos", aseguró el presidente provincial.
También puso en valor la implicación de las nuevas generaciones, que garantizan que el festival siga evolucionando sin perder su alma. En este sentido, reconoció el trabajo del Ayuntamiento de Ortigueira, organizador del evento, y reiteró el apoyo de la Diputación de A Coruña, que desde hace décadas apoya económicamente el desarrollo del festival.
Por su parte, la diputada de Cultura expresó su "orgullo" por apoyar "un evento como este, que representa lo mejor de nuestra identidad: la música, la tradición, la diversidad y la libertad creativa". Natividad González señaló que Ortigueira "no es solo un festival; es un encuentro de culturas hermanas, un hilo invisible que nos une a todos los países que compartimos el alma celta y la fuerza de la música como lengua universal. Aquí, la tradición no es una pieza de museo: es un río vivo que fluye y se renueva".
"Desde la Diputación de A Coruña", añadió, "creemos firmemente en una cultura abierta, pública y participativa, comprometida con el territorio. Nuestro compromiso es estar del lado de los festivales que dignifican el trabajo artístico, que cuidan el territorio y que apuestan por la calidad sin renunciar a la identidad".
El Festival de Ortigueira espera recibir este año más de 100.000 personas, con un cartel que combina tradición, innovación y diversidad musical, reforzando su papel como espacio de encuentro de las culturas celtas del mundo.
